jueves, 31 de enero de 2013

NACIONALISMO Y CONFLICTO


Tomado de:






















Nota: Este documento es utilizado, exclusivamente, como texto escolar de consulta. El objetivo es facilitar el acceso a la información y garantizar los procesos de aprendizaje.




El nacionalismo: un fenómeno del que todos participamos

El nacionalismo puede entenderse como un concepto de identidad experimentado colectivamente por miembros de un gobierno, de una nación, o de un territorio en particular. Los nacionalistas se esfuerzan en sustentar una nación basada en conceptos que les den legitimidad política.
  

Los primeros precedentes del nacionalismo comenzaron a aparecer en el siglo XVIII, pues hasta ese momento, la idea de nación, tal y como se concibe en la actualidad, no se había formulado. Hasta ese momento, las identidades colectivas basadas en la religión o en ser súbditos de un mismo rey, prevalecían sobre las étnicas. A partir de la Revolución francesa se comenzó a utilizar el término nación como sinónimo de ciudadano, es decir, la nación ya no estaba personificada en la figura del monarca, la nación la conformaban los ciudadanos. 

¿Qué es nacionalismo?

El nacionalismo es una ideología que se formó durante la segunda mitad del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX, período durante el cual estallaron las revoluciones burguesas en Europa.

El contexto fue el siguiente: después de la derrota de Napoléon, las monarquías francesas reconstruyeron el mapa político de Europa lo cual hicieron contra las nacionalidades y las ideas liberales. A este proceso se le llamó la Restauración y se caracterizó por defender a las casas reales, a la Iglesia católica y por ser un movimiento reaccionario.

Contra la Restauración reaccionaron diferentes movimientos nacionalistas de corte liberal. Estos movimientos introdujeron y defendieron la noción de soberanía nacional, la limitación de las facultades de los reyes, las libertades de los individuos, la división de los poderes -legislativo, ejecutivo y judicial- e hicieron depender la libertad de la voluntad del pueblo. De esta forma, los nacionalismos liberales destruyeron el orden instaurado por las monarquías y se constituyeron en la ideología de las revoluciones burguesas.

Por otra parte, estas revoluciones buscaban, entre otros aspectos, que los habitantes de una región se identificaran y diferenciaran por ser miembros de una nación antes que por ser parte de una monarquía o reino.

Cuando los habitantes de una región hacen parte de una nación constituyen una comunidad política, la cual se caracteriza por tener:

Un pasado histórico común. Entre más antiguo y continuo sea este pasado mucho mejor. Para los nacionalismos son importantes los grandes hechos del pasado.

Una lengua común y propia que los diferencia de sus vecinos.

Un territorio común en el cual los habitantes tienen una estrecha relación. Este territorio tiene una continuidad geográfica, es decir, los habitantes identifican con claridad sus fronteras.

El territorio está unido a otras dos características que dependen de él:

Raza. En algunos nacionalismos la raza es factor determinante. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial el nacionalismo alemán reclamó la pureza de la raza aria, que significaba que quienes eran miembros de la raza alemana eran superiores a los de otros lugares.

Religión. Igual que la raza, la religión es un factor determinante de algunos nacionalismos. Es decir, los habitantes de una nación se definen e identifican por ser católicos, protestantes, musulmanes, judíos o budistas, por citar algunos ejemplos.

El nacionalismo se presenta cuando un grupo de personas o líderes de una comunidad social promueven la defensa de una o varias de las características anteriores como elementos exclusivos y superiores de su nación en contra de otras.

Es normal que entre los pueblos y las naciones exista diversidad, lo cual se explica porque tienen historias, tradiciones, lenguas o creencias distintas. Sin embargo, muchas veces los nacionalismos hacen de la diferencia entre naciones una forma de jerarquización social, política y cultural que niega la importancia de la diversidad. 

Clases de nacionalismo

En algunas ocasiones el nacionalismo tiene expresiones extremas que implican rechazar a toda persona que no pertenece a una determinada cultura. Esto significa dar paso a la intolerancia contra el que es diferente, hasta el punto de declarar guerras para dominar a los que no pertenecen a una nación determinada.

Los extremos de los nacionalismos han implicado para la humanidad innumerables pérdidas en vidas humanas y bienes materiales.

Para aclarar este punto es importante que veamos algunos tipos de nacionalismos que se presentan en la actualidad.

Centralista. Esta clase de nacionalismo intenta reunir en un Estado-Nación todos los grupos sociales, étnico s, políticos, culturales, religiosos. Para lograr lo anterior emplea la fuerza, la coerción, el engaño. Con ello, elimina las peculiaridades o niega las minorías nacionales.

Separatista. Este nacionalismo responde al centralista promoviendo la separación del Estado-nacional de aquellos grupos minoritarios que ocupan un territorio. La razón que presentan los separatistas es que los estados nacionales no reconocen sus derechos, entre ellos, el de la libre autodeterminación.

Por voluntad. Defiende la idea de que uno es de la nación que quiere ser. Por ejemplo, si alguien quiere ser estadounidense vive en Estados Unidos, asimila la cultura de ese país y adquiere la nacionalidad.

Exclusivista. Contrario al nacionalismo anterior, este promueve la idea de que los nacionales de un Estado lo son por herencia, porque tiene antepasados de dicha nación.

Imperialista. Este nacionalismo lo practican aquellas naciones que por su poder militar y tecnológico dominan otros pueblos o naciones. Cuando esto sucede, en los habitantes del imperio dominante se fomentan ideas de superioridad sobre las naciones dominadas. A su vez, en las regiones dominadas los habitantes tienden a ver a los dominantes como mejores.

Independiente. Se opone a que un imperio domine regiones o pueblos. Para luchar contra el imperio se crean movimientos anticolonialistas, antiimperialistas, independentistas que buscan que el dominio del imperio termine.

De Estado. Es aquel que promueve la defensa y pervivencia de un conjunto de valores, tradiciones y prácticas propias de un Estado-nación.

Pannacionalismo. Este tipo de nacionalismo implica que diferentes Estados-nación que comparten religión, cultura y raza impulsen y fomenten la defensa de estos elementos en un territorio o región determinada.
Nacionalismo y conflictos bélicos

Hemos visto cómo los nacionalismos han llevado la acentuación de las diferencias entre dos o más naciones. A partir de esto, una nación reclama su legítimo derecho a ejercer dominio sobre otros porque se considera a sí mismo superior. De esta forma, los nacionalismos han terminado por justificar la violencia como mecanismo para imponer las ideas y creencias. Tal fue el caso de las dos guerras mundiales.

Primera Guerra Mundial

Durante los primeros años del siglo XX los Estados-nación que se formaron durante el siglo XIX competían entre sí por el dominio de Europa. A este conflicto, por la supremacía de un Estado-nación, se sumó el que muchos pueblos que no se sentían incluidos en ellos intentaron conformar sus propios Estados-nación.

Tal el caso de los serbios que, apoyados por Rusia, intentaron conformar su propio Estado-nación, acción que fue repelida por el Imperio austro-húngaro que sentía peligrar su hegemonía en Europa. Luego del asesinato del archiduque austro-húngaro Francisco Fernando, en junio de 1914 a manos de un activista bosnio, Austria, respaldada por Alemania, declaró el 28 de julio la guerra a Serbia. Al día siguiente, Rusia, que apoyaba a Serbia, ordenó la movilización de sus tropas contra el Imperio austro-húngaro. Tres días después, Alemania declaró la guerra a Rusia y, en respuesta, Francia declaró la guerra a Alemania.

A los nacionalismos se sumó la competencia entre países por intereses comerciales y coloniales. Recordemos que durante los primeros años del siglo XX las potencias europeas se disputaban el dominio sobre África y Asia. Esta situación llevó a la formación de dos bandos: la Triple Alianza (conformada por Alemania, Austria-Hungría, Turquía y Bulgaria) y la Triple Entente (conformada por Francia, Reino Unido, Rusia, Serbia, Bélgica, Italia, Rumania, Estados Unidos y Grecia) que, entre 1914-1918, protagonizaron la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial.

El fin de la guerra fue a su vez el fin de las dinastías reinantes en Turquía, Rusia, Austria y Alemania.

Por otro lado, diferentes movimientos nacionales impulsaron la formación de nuevos países. Tal fue el caso de Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, el Reino de los Serbios, los Croatas y los Eslovenos (posteriormente Yugoslavia) y Hungría. Además, algunos países ampliaron sus fronteras como Rumania, por ejemplo.

La Primera Guerra Mundial, antes que acabar con los nacionalismos los incrementó, dando lugar a versiones extremas como el fascismo y el nacionalsocialismo, movimientos que impulsaron y alentaron la Segunda Guerra Mundial.


Ideologías nacionalistas

¿Qué es el fascismo?

Este movimiento político, económico y social de carácter nacionalista, liderado por
Benito Mussolini, proclama al Estado como la unidad suprema. La ideología fascista se apoya en el militarismo, demanda obediencia ciega de las masas a sus jefes, se opone al parlamentarismo, al comunismo, al internacionalismo y a los logros de la democracia tales como los derechos individuales, el progreso, el bienestar, la comodidad y la resolución de problemas sociales por vías pacíficas. La alternativa frente al pluralismo democrático es el totalitarismo político que implica callar y aniquilar a la oposición.

Otra característica del fascismo es su pretensión de ser poseedor de la verdad, la cual defiende por medio de una infraestructura de propaganda que incluye apropiación de los medios de comunicación, la manipulación del sistema educativo y la movilización de la juventud. Este tipo de ideología lleva a un nacionalismo agresivo contra otras naciones o personas que no comparten sus ideas, a una economía autárquica, es decir, encerrada en la nación, y al desarrollo de un imperialismo colonialista.

¿Qué es el nacionalsocialismo?

Este movimiento liderado por Adolfo Hitler promulgó la construcción del Estado totalitario a través del cual persiguió y sometió a comunistas, judíos, demócratas y a cualquier persona que se opusiera al régimen. El nacional socialismo abolió la Constitución alemana, prohibió todos los partidos políticos y las huelgas. Los sindicatos se sometieron a una organización central, dirigida por representantes de grandes empresarios. Este tipo de Estado tenía una policía estatal denominada Gestapo, cuyos agentes persiguieron a políticos liberales y opositores para conducirlos a campos de concentración. El Estado totalitario otorgaba facultades para crear tribunales populares que juzgaban a los "traidores" y ordenaban la persecución de los judíos. En el plano económico, el nacionalsocialismo favoreció la reactivación de la producción de armamentos, la conformación de un ejército numeroso y la construcción de obras de importancia estratégica.

Para enfrentar la crisis mundial de 1929, Alemania impulsó medidas para que su economía produjera por sí misma las materias primas y la energía necesarias para la industria; para lograrlo, este régimen:
  • Reestructuró el aparato productivo orientándolo hacia la industria bélica.
  • Otorgó parcelas de 125 hectáreas cada una a los campesinos sin tierras con el propósito de aumentar la producción agrícola y crear una clase de pequeños propietarios adictos al régimen.
  • Promovió la formación de monopolios económicos que deberían tener un capital superior al medio millón de marcos.
  • Emprendió la construcción de grandes obras públicas para reducir el desempleo.
  • Promovió el desarrollo de la industria automotriz. 

El partido nacionalsocialista nazi y el fascismo aprovecharon muy bien la situación de inconformidad que existía en Alemania e Italia. Por ello, promovieron el anticomunismo y el antisemitismo entre la población que más sufrió las consecuencias de la guerra: campesinos y clase media urbana compuesta por pequeños comerciantes, artesanos y empleados. Conformaron partidos con una rígida disciplina que atacaban espacios y grupos que les eran contrarios. Además, el nacionalsocialismo promovió sus ideas por medio de campañas de propaganda en los medios.
Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial se desarrolló entre 1939 y 1945 Y enfrentó dos grupos: los Aliados integrados por Francia, el Reino Unido, Estados Unidos, la Unión Soviética y China contra las potencias del Eje, lideradas por Alemania, Italia y Japón.

La semilla del conflicto: el nacionalismo

Uno de los principales factores que impulsaron el conflicto de la Segunda Guerra Mundial fue el sentimiento de frustración del pueblo alemán, que después de la Primera Guerra Mundial, se vio aislado a partir de los acuerdos dados en el Tratado de Versalles. Su economía estaba en crisis dado el pago de indemnizaciones venidas de la Primera Guerra y a ello se sumó la crisis financiera de 1929. En este contexto, se produjo el ascenso al poder del Partido Obrero Nacional Socialista, que intentaba recuperar el sitio y hegemonía de Alemania en el escenario mundial. Este movimiento nacionalista y totalitario reivindicaba la pureza de la raza aria, el resentimiento contra los judíos y el odio a la República de Weimar.

De manera semejante, el sentimiento nacionalista jugó un papel determinante en el fascismo italiano que vio en la guerra una oportunidad inapreciable para recuperar el antiguo esplendor del Imperio romano. Otro tanto se dio con el Japón, en donde el nacionalismo, en el sentido del deber y el honor debido al emperador, se constituyó en una poderosa motivación para entrar a la guerra.

La Segunda Guerra Mundial produjo innumerables pérdidas en vidas humanas. En total se calculan 55 millones, 25 millones de los cuales eran militares y el resto civiles, sin contar 6 millones de judíos asesinados en el Holocausto ocasionado por los nazis. Pero esto es solo una estimación aproximada, pues las destrucciones de registros civiles por bombardeos aéreos, la confusión provocada por los traslados de población, que imposibilita distinguir entre fallecidos y desaparecidos, y la pérdida de la documentación han impedido un mayor acercamiento a la cifra real de los muertos.

Los nacionalismos de posguerra

El imperialismo europeo en África y Asia, que provenía del siglo XIX, se sustentó en la idea de la superioridad de los blancos y en la necesidad de explotar económicamente a las colonias. La situación cambió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se inició un gran movimiento independentista llamado "descolonización':

Este movimiento tuvo tres momentos.
  • Primeros pasos (1945-1955). Durante estos años, las antiguas colonias europeas en el Cercano Oriente y en la India iniciaron su independencia de las metrópolis. 
  • Conferencia de Bandung, Indonesia (1945-1975). En ella, los países del "Tercer Mundo" reclamaron su propio espacio en la geopolítica, frente a los bloques capitalista y comunista.
  • Descolonización del África Austral, África Central y Oceanía entre 1975- 1996.
El origen de los movimientos de descolonización

Las principales causas de los movimientos de descolonización fueron:
  • La pérdida de credibilidad en el modelo político y económico de las potencias europeas, y por su responsabilidad en las guerras mundiales.
  • El apoyo de Estados Unidos al derecho de la libre autodeterminación de los pueblos. Esto presionó a países como Inglaterra para acelerar la independencia de sus colonias.
  • El afianzamiento de movimientos antioccidentales y de carácter nacional que lograron en poco tiempo apoyo entre la población. Tal fue el caso del Asiatismo, Arabismo-islamismo, Negritud, Panislamismo y Panafricanismo.
Una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, movimientos nacionalistas de las colonias de Asia oriental impulsaron la independencia de los imperios británico, francés y holandés. Producto de lo anterior, se formaron Estados- nación como India, Pakistán, Sri Lanka, etc., antiguas colonias británicas. También se constituyeron como Estados-nación Indonesia y Filipinas, antes colonias de Holanda y España, respectivamente. A mediados del siglo XX, en África y Medio Oriente también se conformaron nuevos Estados-nacionales: Israel, Marruecos, Túnez, Libia, Sudán, Egipto, Siria e Irak lograron la independencia de sus metrópolis. Precisamente el conflicto entre el Estado de Israel y la Autoridad Palestina es herencia de la conformación de un Estado y la negación de otro.

Durante la última década del siglo XX, hubo un fuerte movimiento nacionalista por la desintegración de la Unión Soviética que, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, estableció en Europa Oriental un férreo control sobre todo lo que se opusiera al comunismo. Este dominio subyugó diferentes nacionalismos, como el de los eslavos, que fue sometido al control comunista. La desmembración de la Unión Soviética sacó a flote estos nacionalismos y con ello, los Estados de la denominada Cortina de Hierro dieron origen a otros nuevos.
El conflicto árabe-israelí

En 1947 las Naciones Unidas dividió el territorio británico ubicado en Medio Oriente en dos pueblos: palestinos e israelíes. Esta división se conoce como el Plan de Partición. Un año después se fundó el Estado de Israel en el corazón del mundo árabe. Este hecho dio origen a un prolongado conflicto que pervive hasta nuestros días, en el cual se cruzan facetas del nacionalismo: raza, religión, defensa violenta de territorios, entre otros. Se trata del conflicto árabe-israelí.

Básicamente el conflicto entre palestino s e israelíes es por territorio. Los acuerdos de paz de 1967, 1993 y el propio Plan de Partición de 1947, en los cuales se delimitaron las fronteras de uno y otro Estado, fracasaron porque en ocasiones lo aceptaba una de las dos partes en tanto la otra lo rechazaba.

Mediante los acuerdos de Oslo, en 1993, se logró que la Organización para la Liberación de Palestina, OLP, reconociera al Estado de Israel. Aún así, y a pesar de innumerables intentos, al día de hoy no se ha podido lograr la paz entre palestinos e israelíes.

El conflicto palestina-israelí involucra a toda la región y a las potencias occidentales. Hasta el momento Israel cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, en tanto los palestinos tienen el respaldo de algunos países árabes y musulmanes, especialmente Siria e Irán.

Este conflicto ha implicado siete guerras entre el Estado de Israel y los países árabes, además de dos Intifadas o levantamientos de la población palestina, situaciones que han ocasionado miles de muertos y destrucción de edificios públicos y privados, fábricas y escuelas.

Aspectos claves del conflicto árabe-israelí

Organización para la Liberación de Palestina, OLP. Fue fundada en 1964 por líderes de los principales movimientos nacionalistas palestinos: Al Fatah y los Frentes Popular y Democrático para la liberación de Palestina. Su máximo líder fue Yaser Arafat. En 1974, fue reconocida por la Organización de las Naciones Unidas y la Liga Árabe como "Único Representante del Pueblo Palestina", que suma, en todo el mundo, alrededor de nueve millones de personas.

Autoridad Nacional Palestina. Es la forma de gobierno autónomo reconocida en los tratados de Oslo (1993) entre Israel y la OLP, para Cisjordania y la Franja de Gaza.

Hamas. Es un movimiento nacionalista islámico que se fundó en 1987. Se opone a los acuerdos de Oslo, no reconoce al Estado de Israel y busca la creación de un Estado islámico que incluya el actual Estado de Israel.

Territorios Palestinos. Son dos espacios de tierra (Cisjordania y Franja de Gaza), en el cual habita población palestina y que, a partir de los acuerdos de Oslo (1993), son administrados por la Autoridad Nacional Palestina. Estos territorios fueron ocupados en la guerra árabe-israelí de 1948 por los países árabes (Siria, Jordania y Egipto) y durante la Guerra de los Seis Días (1967), por Israel.

Los nacionalismos del siglo XXI

El nacionalismo fue inspirado por el liberalismo del siglo XIX. Consistió en una corriente política y social surgida de la Ilustración y ligada a la burguesía industrial, que defendía la libertad individual dentro de un modelo de Estado que garantizara
y administrara los derechos y deberes de los ciudadanos sin interferir en la vida económica y social. De otra parte, impulsó la formación de los Estados-nacionales bajo las ideas de nación, pueblo y Estado.

No obstante, el triunfo del movimiento liberal fue a medias pues aunque se formaron Estados-nacionales, otras regiones de Europa y Asia continuaron bajo el dominio de imperios de carácter monárquico, como en el caso del Imperio austro-húngaro. En este contexto muchos movimientos nacionalistas, especialmente de los Balcanes, continuaron sus luchas. De tal manera que Europa, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, era una región que se mantenía con base en pactos diplomáticos que, sin embargo, no resolvieron los innumerables conflictos.

Las guerras mundiales fueron la expresión de muchos intereses, pero uno de gran importancia se relacionaba con las luchas nacionalistas que fueron apoyadas por unas potencias y contrarrestadas por otras.

Nacionalismos y Guerra Fría

En el contexto de la Guerra Fría, que como se ha visto, consistió en la tensión política que surgió tras la Segunda Guerra Mundial entre EE.UU. y sus aliados, integrados en la OTAN, y la URSS y los suyos, integrados en el Pacto de Varsovia, se desarrolló una nueva generación de nacionalismos, la cual correspondió con el movimiento de descolonización de África, Asia y Medto Oriente.

Estos movimientos nacionalistas y antioccidentales fueron apoyados en sus inicios por algunas potencias como Estados Unidos. La pretensión era independizarse para mejorar las condiciones de vida de los habitantes. Sin embargo, no fue así. Una vez independientes, parte de los nuevos países de África y Asia se consolidaron dictaduras que agregaron al nacionalismo el componente étnico; es decir, los conflictos ahora fueron por raza o por religión.

El afianzamiento de estos movimientos nacionalistas fue causa de innumerables conflictos y genocidio s étnicos. Esta nueva versión de nacionalismos, especialmente de África, constituye una vergüenza para la humanidad, por la constante violación de los derechos humanos y por la continua agresión a la que fue sometida la población.

Entre los años 1945-1960, en los países del Tercer Mundo también se impulsó el desarrollismo, modelo económico que invitaba a los países pobres a alcanzar a los países desarrollados. El desarrollismo fue el discurso político-económico de muchos dirigentes políticos de América Latina, Asia y África para superar la pobreza.

El desarrollismo combinado con nacionalismo produjo en muchos países del Tercer Mundo regímenes populistas que quebraron economías y dejaron a la población en condiciones cada vez peores. Los populismos de derecha e izquierda combinaron discursos nacionalistas con políticas económicas que pretendían favorecer al pueblo a costa de desajustar las economías, lo que fomentó la corrupción y dio lugar al surgimiento de caudillos.

En los años noventa, una nueva versión de nacionalismo surgió en el mundo. Esta versión se caracterizó por oponer grupos de países con civilizaciones determinadas.

Este fenómeno, también llamado "el choque de civilizaciones" revivió la lucha entre el cristianismo de Occidente y el islamismo de Oriente.

África: la inaudita crueldad de los nacionalismos

Los habitantes de países como Ruanda y el Congo, en África, han experimentado en los últimos años los extremos de los nacionalismos.

Ruanda es un pequeño país que comparte fronteras con Uganda, Tanzania, la República Democrática del Congo y Burundi. De sus ocho millones de habitantes, el 85% pertenecen a la etnia hutu y el resto a la etnia tutsi. Estas dos etnias existen por lo menos desde el siglo IV antes de nuestra era, época en la cual los hutu se reconocían como agricultores y los tutsi como ganaderos.

Las rivalidades entre los dos grupos han sido constantes

Después de la independencia de Bélgica, en 1961, los hutu se hicieron con el poder. Muchos tutsis fueron exiliado s en los países vecinos y desde ahí conformaron el Frente Patriótico Ruandés que atacó constantemente a los hutus, provocando numerosas muertes.

Al inicio de la década de 1990, la situación económica de Ruanda empeoró y los tutsis exiliados presionaron en el escenario internacional para que se solucionara su situación. Durante 1994, el avión en el que viajaba el presidente de Ruanda fue derribado, situación que desencadenó una persecución de las Fuerzas Armadas Ruandesas contra sus enemigos políticos y étnicos: los tutsi. En 100 días, el conflicto ocasionó más de 800.000 víctimas, la mayoría de las cuales fue masacrada violentamente.

Muchos tutsi huyeron en busca de refugio y protección en campos de refugiados instalados en países vecinos. El país que más recibió refugiados fue la República del Congo (antes Zaire). Un año después los refugiados fueron expulsados por las tropas de Zaire. Algunos regresaron a Ruanda y otros se ocultaron en las montañas. Nuevamente, se produjo una ola de genocidios, que ninguna autoridad nacional o internacional controló.

Las investigaciones hechas por organismos internacionales y periodistas aclararon que los genocidios no fueron consecuencia del odio entre tribus rivales. Por el contrario, se estableció que fracciones extremas de hutus promovieron, armaron y dirigieron masacres sistemáticas contra los tutsi y contra hutus moderados. Es decir, los genocidios tuvieron un componente étnico y político. Por otra parte, miembros del Frente Patriótico Ruandés, FPR, integrado en su mayoría por miembros de la etnia tutsi, masacraron a hutus.

La ONU integró un Tribunal Internacional para Ruanda que sentenció en 2008 a cadena perpetua al ex coronel Theoneste Bagasora por instigar el genocidio de 1994, que le costó la vida a casi un millón de personas. Situación similar a la de Ruanda viven otros países de África en los cuales los gobernantes se han perpetuado en el poder, y han hecho que la oposición se arme e inicie sangrientas guerras civiles. Tal el caso de República Democrática de Congo, Togo, Gabón, Guinea Ecuatorial y Zimbabue. 

El choque entre civilizaciones

Después de la desintegración de la Unión Soviética, algunos pensadores sociales, como Samuel Huntington, difundieron una teoría según la cual el enfrentamiento entre el mundo islámico y el judeocristiano de occidente marcaría la historia de la humanidad.

De acuerdo con estos pensadores sociales, los atentados del 11 de septiembre de 2001 confirmaron esta teoría. En otras palabras, la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York representaba la declaración de guerra del Islam al mundo occidental, el cual equivale a los Estados Unidos.

De acuerdo con esta teoría del choque de civilizaciones, el mundo occidental es democrático, libre y próspero; en tanto, la civilización árabe-islámica es antidemocrática, antimoderna y bárbara. En otras palabras, Estados Unidos y occidente son la punta del progreso, en tanto que el mundo árabe-islámico representa el atraso.

La situación política y económica de algunos países árabes, el conflicto palestino-israelí, los diferentes actos terroristas provocados por extremistas indican que el choque de civilizaciones es una interpretación apropiada de lo que está pasando hoy.

De acuerdo con esta teoría, el tipo de batallas también cambió. Mientras durante las guerras mundiales las batallas involucraban ejércitos que se enfrentaron en tierra, aire y mar, en el choque de civilizaciones las batallas son entre una potencia y un terrorismo que no tiene Estado y que puede actuar en cualquier parte del mundo. Así la democracia lucha contra el caos representado por el mundo árabe-islámico.

Nacionalismo supranacional

Como los nacionalismos que hemos visto, en la teoría del choque de civilizaciones, Occidente alaba las virtudes propias y rechaza los que considera errores de los árabes-islámicos. Es una forma de discriminación, no ya en el plano nacional o regional, sino en el plano mundial. De esta manera se divide el mundo en dos tipos de civilizaciones: la buena y la mala.

A Occidente, el mundo civilizado, le está permitido enfrentar por todos los medios la amenaza del "mundo bárbaro", al cual se relaciona con el terrorismo. Ello explica' desde la perspectiva de esta teoría, las invasiones a países del Medio Oriente, los bombardeos de lugares en los cuales se sospecha hay terroristas; también, justifica la tortura y la violación de los derechos fundamentales de personas sospechosas de comulgar con el mundo islámico.

Para los críticos de la teoría del choque de civilizaciones, esta sobrevalora los valores de Occidente frente a los de los árabes-islámicos. 'Además, parte de ciertos supuestos de acuerdo con los cuales los Estados árabes-islámicos son atrasados, antidemocráticos y bárbaros, lo cual no corresponde con la realidad, pues en los países árabes-islámicos hay desarrollo y democracia como en los Estados de Occidente.

Otros críticos consideran que la teoría del choque de civilizaciones intentó remplazar las ideas políticas que orientaron la Guerra Fría y justificar las guerras por el petróleo en Medio Oriente.

Otra forma de fortalecer esta percepción se presenta al privilegiarse, sobre otros graves conflictos que se dan en el mundo, hechos como los atentados del 11 de septiembre y el conflicto árabe-israelí.Nacionalismo e identidad nacional

Lo señalado anteriormente sobre los extremos de los nacionalismos no quiere decir que los habitantes de un país no deban sentirse nacionalistas en el buen sentido de la palabra. Identificarse con un país, su cultura, sus símbolos, su comida, su naturaleza o sus diferentes grupos sociales es una actitud nacional válida.

El nacionalismo extremo consiste en creer que la nación a la que pertenecemos es la única y que dentro de ella todos deben aceptar solo una cultura, religión o tradiciones.

El caso de Colombia

En el caso de Colombia, la Constitución Política reconoce y protege la diversidad étnica y cultural. Por este motivo los diferentes grupos étnicos tienen derechos, así como deberes, que se reconocen en la Carta Magna.

Veamos de manera general los grupos étnicos de nuestro país.

Población indígena. De acuerdo con el censo general de 2005, Colombia cuenta con más de 87 pueblos indígenas, los cuales hablan más de 64 idiomas y cerca de 300 formas dialectales. El número de indígenas en Colombia supera los 700 mil, y viven en los diferentes departamentos que integran el país.

Los pueblos indígenas cuentan con organizaciones que los representan como la Organización Indígena Nacional de Colombia, ONIC, y organizaciones locales como el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC.

Población afrocolombiana. Existen cuatro grupos importantes de población afrocolombiana o negra en nuestro país: la del Pacífico, los raizales del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, la comunidad de San Basilio de Palenque y la población que reside en los diversos municipios del país.

Las comunidades afrocolombianas aportan al país elementos que enriquecen la cultura nacional. Por ejemplo, en el plano cultural: la música, las celebraciones religiosas, la comida. La historia de Colombia y, en general, de América Latina debe mucho a los pueblos indígenas y afrocolombianos. Así como los indígenas son diversos, los afrocolombianos también. Por ejemplo, los afrocolombianos del Archipiélago y los de San Palenque de Basilio, hablan idiomas diferentes al castellano.

Pueblos rom o gitanos. Son comunidades étnicas que comparten un origen común y una larga tradición nómadas lo que hace que adopten diversas formas de itinerancia. La organización social de los rom se sustenta en la edad y el sexo. Viven en unidades de corresidencia y cocirculación que facilitan su movilidad espacial en los sectores urbanos. Estas unidades reciben el nombre de kumpanias.


Taller: 
  • Hacer la lectura de la unidad.
  • Elaborar, a partir del cuadro de temas, los mapas conceptuales correspondientes a cada tema. 

Recursos:


Mapas conceptuales, diagramas, croquis, esquemas...

CmapTools es una herramienta para confeccionar esquemas conceptuales. El objetivo del CmapTools consiste en presentar gráficamente conceptos teóricos. 
http://cmaptools.softonic.com/descargar


Vídeos:

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